IMPACTO DEL DECRETO 1469 DE 2025 EN LA FIGURA DEL SALARIO INTEGRAL
¿Qué es el salario integral?
El salario integral es una modalidad especial de remuneración regulada por el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo, mediante la cual el trabajador recibe un pago mensual único que comprende el salario ordinario y un factor prestacional destinado a compensar anticipadamente ciertas prestaciones sociales y recargos. Esta figura solo puede pactarse con trabajadores que devenguen como mínimo diez (10) salarios mínimos legales mensuales vigentes, más un 30% adicional. Aunque simplifica la estructura salarial, no exonera al empleador del reconocimiento de vacaciones ni del pago de aportes al sistema de seguridad social.
¿Cuál es el impacto del Decreto 1469 de 2025 en el salario integral para el año 2026?
El impacto principal consiste en que, al fijarse el Salario Mínimo Legal Mensual Vigente (SMLMV) para 2026 en $1.750.905, se incrementa automáticamente el umbral mínimo exigido para pactar salarios integrales, conforme a lo dispuesto en el artículo 132 numeral 2 del Código Sustantivo del Trabajo.
¿Cuál es entonces el nuevo salario integral mínimo legal para 2026?
De acuerdo con la norma citada, el salario integral debe componerse de un factor salarial equivalente a diez (10) SMLMV y un factor prestacional mínimo adicional del treinta por ciento (30%), es decir, tres (3) SMLMV. En consecuencia, el salario integral mínimo para 2026 asciende a $22.761.765, discriminado en $17.509.050 como factor salarial y $5.252.715 como factor prestacional.
¿Qué ocurre si una empresa tiene contratos de salario integral pactados por debajo de ese valor?
En ese caso, la compañía se encuentra obligada a ajustar dichos contratos a partir del 1 de enero de 2026, ya que mantener un salario integral inferior al mínimo legal configuraría un incumplimiento normativo susceptible de generar contingencias laborales y administrativas.
¿Qué incluye exactamente el salario integral y qué conceptos se entienden compensados con el factor prestacional?
El factor prestacional cubre anticipadamente conceptos como la prima de servicios, las cesantías e intereses, los recargos nocturnos, dominicales y festivos, así como las horas extras, y eventualmente primas extralegales si han sido pactadas en el contrato.
¿Qué obligaciones permanecen vigentes para el empleador pese al pago integral?
El salario integral no exonera al empleador del reconocimiento y pago independiente de las vacaciones, las cuales deben liquidarse cuando el trabajador las disfrute. Tampoco elimina la obligación de cotizar al Sistema de Seguridad Social Integral y realizar aportes parafiscales, los cuales se calculan sobre el setenta por ciento (70%) del salario integral, es decir, sobre el factor salarial. Para 2026, la base mínima de cotización corresponde a $17.509.050. Además, cualquier indemnización por despido injustificado debe calcularse sobre el salario total.
¿Por qué este aumento genera preocupación corporativa y financiera?
Porque el incremento histórico del 23% eleva el piso mínimo del salario integral a más de $22.7 millones mensuales, lo cual impacta directamente la estructura salarial de cargos ejecutivos y directivos, especialmente en sectores con márgenes operativos reducidos. Esto obliga a muchas empresas a reconsiderar la sostenibilidad de esta modalidad contractual y, en algunos casos, optar por retornar al salario ordinario en nuevas vinculaciones dentro de rangos cercanos al mínimo integral.
¿Qué riesgos legales adicionales se generan dentro de la organización?
El ajuste automático puede provocar fenómenos de compresión salarial, en los cuales trabajadores ajustados al nuevo mínimo legal pueden quedar devengando sumas similares o superiores a las de sus superiores jerárquicos que no recibieron incrementos equivalentes. Aunque la ley no obliga expresamente a aumentar proporcionalmente todos los niveles, debe considerarse el principio constitucional de remuneración proporcional a la cantidad y calidad del trabajo, así como lo previsto en el artículo 9 de la Ley 2466 de 2025, que refuerza criterios de equidad remunerativa. Esto puede derivar en reclamaciones internas, afectaciones al clima laboral y controversias judiciales por desigualdad salarial.
En conclusión, el incremento del SMLMV para 2026 modifica sustancialmente el piso del salario integral, elevándolo a $22.761.765, lo cual exige ajustes contractuales inmediatos, revisión estructural de la nómina y medidas preventivas para evitar contingencias laborales, administrativas y riesgos de inequidad interna.
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